Sala Expositiva

Caverna

En los orígenes de la humanidad el hombre mantenía una estrecha relación con los animales que le servían de alimento. Hace más de 100.000 años los neandertales, provistos de armas muy rudimentarias, eran capaces de cazar grandes piezas y fabricar con sus restos herramientas o prendas de abrigo.

Hoy no es fácil ese contacto directo con la fauna silvestre, pero en el recorrido que ahora iniciamos tendremos oportunidad de conocer algunas de las más llamativas especies que pueblan los cinco continentes.

Zonas Polares

Aunque a primera vista parecen zonas inhóspitas, en donde resulta difícil creer que sea posible la vida, las regiones polares albergan una rica biodiversidad. Un buen número de animales y plantas han sido capaces de adaptarse a un clima extremo, como el caribú que está a punto de ser alcanzado por un lobo negro. Este reno, que podemos localizar en Rusia, Groenlandia, Canadá y Alaska, es un buen ejemplo de los mecanismos naturales de adaptación a esas duras tierras del norte.

Detrás de esta escena descubrimos al zorro ártico, bien mimetizado. Y coronando el grupo de los grandes depredadores encontramos al oso polar, uno de los carnívoros más grandes de la tierra, con un peso que puede superar los 600 kilos.

Desiertos del mundo

Quienes nos dan la bienvenida en las zonas desérticas son un grupo de arruís, animales que viven en áreas montañosas del norte de África, internándose en algunos de los enclaves más agrestes del desierto del Sáhara.

En plena carrera sorprendemos a un órix blanco o cimitarra con sus característicos cuernos curvados.

A ras de suelo nos observa la liebre saltadora, un nombre que sin duda llama a equívoco puesto que este roedor nada tiene que ver con las liebres.

Cerca de ella encontramos al dingo, que aunque también es propio de ambientes desérticos no es un animal africano ya que esta subespecie de lobo, parecida a un perro silvestre, se localiza en diferentes puntos del sureste asiático y también en Australia.

Sábana Africana

Justo detrás del gran termitero descansa un zorro orejudo. De hábitos nocturnos suele cazar pequeños animales aunque también siente predilección por las termitas. Cerca de él se levanta un chacal de lomo negro, carnívoro característico de estas regiones secas, en las que se alimenta de pequeños mamíferos, insectos y reptiles, pero sobre todo de carroña.

Seguimos avanzando para descubrir a un grupo de antílopes. En primer plano una gacela saltarina o springbok. Aunque levanta menos de un metro del suelo, cuando está asustada realiza saltos verticales con los que supera hasta los tres metros de altura. Detrás de ella, el más corpulento del grupo, un órix, exhibiendo sus largos y rectos cuernos que pueden llegar a medir más de un metro. Su máscara facial es inconfundible y también presenta dibujos muy llamativos sobre su piel.

Selva Africana y Americana

Volvemos la mirada a nuestra derecha para comprobar que el escenario ha cambiado por completo. La espesa vegetación anuncia que ya no nos encontramos en las sabanas de África sino en una zona selvática. Desde la seguridad que brinda la altura de los árboles nos contemplan algunos guacamayos, vistosas aves que forman parte de la familia de los loros y que se distribuyen por las zonas tropicales americanas.

Saliendo de la espesura, en la frontera que separa la selva de la sabana, caminan despreocupados un capibara y un pecarí de collar. El capibara es el roedor de mayor tamaño y peso de nuestro planeta, llegando alcanzar los 65 kilos. Es un herbívoro crepuscular que habita cerca de los humedales y se mueve en manadas de hasta veinte individuos. El pecarí de collar pertenece a la familia de los cerdos silvestres y se distribuye en enclaves boscosos.

Selva Asiática

A ambos lados del camino, que nos está conduciendo por esta muestra de fauna, se reproducen dos escenas de caza en diferentes continentes. A la derecha, en el sector asiático, un tigre de Bengala está a punto de alcanzar a un antílope negro, propio de la India y con unos hermosos cuernos que pueden llegar a medir más de 50 centímetros y que presentan tres o cuatro ondulaciones en forma de espiral.

El tigre de Bengala es un animal solitario y territorial que suele habitar en bosques densos de la India, Bangladesh, Bután, Birmania y Nepal. Su visión nocturna es muy aguda y es un excelente nadador. Tiene, asimismo, una enorme capacidad de salto, pudiendo cubrir una distancia de hasta 10 metros.

En el lado izquierdo del camino vemos a un par de hienas, una moteada y otra rayada, junto a una cebra muerta, una composición muy frecuente en las sabanas y bosques abiertos de África.

Sala de paleontología

A nuestra derecha se abre ahora una gruta que, como un túnel del tiempo, nos invita a explorar los restos más antiguos de la flora y fauna que un día pobló nuestro planeta. Fósiles en los que quedaron atrapadas especies ya desaparecidas.

Península Ibérica

Al salir de la cueva, a la derecha, un grupo de lobos persigue a un muflón, una escena que, en este caso, no se desarrolla a miles de kilómetros sino que forma parte de la naturaleza ibérica en cuyo escenario acabamos de entrar. En todo el continente europeo apenas quedan poblaciones estables de lobo en Rumania, Polonia y España, arrinconadas en parajes agrestes.

Algo más pequeño que los otros lobos europeos, el lobo ibérico puede llegar alcanzar una longitud de 180 cm. Los machos adultos pesan generalmente entre 30 y 40 Kg., y las hembras algo menos.

El muflón, que está a punto de ser abatido, es una especie mediterránea que fue introducida en nuestro país en los años cincuenta y que se adaptó a numerosos enclaves. Emparentado con la oveja doméstica este robusto animal gusta de los espacios abiertos de montaña.

Eurasia ungulados de alta montaña

Aprovechando otros salientes de la montaña, a mayor altura que las cabras y muflones, se distribuyen diferentes especies de rebecos, desde los característicos de la península ibérica, como el cantábrico y el pirenaico, hasta los que se localizan en las montañas del Caúcaso.

El rebeco cantábrico es una subespecie que habita en diferentes zonas montañosas de Cantabria y, en particular, en los Picos de Europa. Este ungulado, que suele superar el metro de longitud y los 25 kilos de peso, es más pequeño que sus congéneres pirenaicos, una diferencia que se aprecia también en la longitud de sus cuernos.

Si nos desplazamos a las montañas del Cáucaso encontraremos otra subespecie de rebeco distribuida en estos territorios a caballo entre Europa y Asia.

Montañas Asiáticas

Antes de comenzar nuestra bajada, si nos asomamos al lateral derecho de este balcón, justo donde empiezan las formaciones rocosas, casi podremos tocar la cornamenta de un markhor o marjor, que nos recuerda a un gigantesco sacacorchos. Esta es una cabra silvestre de gran tamaño que habita en lugares apartados de Afganistán y Pakistán.

Frente a él encontramos una nutrida representación de íbices, es decir, de cabras silvestres que, en sus diferentes especies, se distribuyen por distintos enclaves de las montañas euroasiáticas. Por ejemplo, el animal de pelaje oscuro que aparece echado es un tar que vive en zonas boscosas del Himalaya, y a su espalda vemos un ibex bezoar, ancestro de la cabra doméstica que se extiende desde Europa y Asia Menor hasta Asia Central y Oriente Medio. Con un pelaje algo más claro lo acompaña un ibex de Sind, muy escaso y autóctono del sur de Pakistán.

Bosques centroeuropeos

Seguimos bajando y abandonamos por un momento las montañas euroasiáticas para volver a los bosques europeos, porque los animales que encontramos en el pino de nuestra derecha, o en el territorio que lo circunda, nos resultarán mucho más familiares. Si nos fijamos bien, entre las ramas del árbol descubriremos al escaso urogallo, con su vistosa cola desplegada en forma de abanico.

Ya en el suelo, cuando acaba el recorrido de la escalera, veremos una nutria, algunas garduñas y un tejón. Este último es de hábitos nocturnos, siendo muy raro observarlo a plena luz del día.

La garduña resulta inconfundible por su babero de color blanco que se abre en horquilla hacia las extremidades anteriores.

Bosques continente Americano

Acabamos de abandonar el continente europeo y también las montañas de Asia. De hecho, si miramos al suelo, el tejón que aparece junto al camino es un tejón canadiense, un carnívoro cazador capaz de adaptarse a múltiples escenarios.

Los cérvidos que nos miran son un ciervo de cola blanca, en primer término, y al fondo un ciervo mula. El ciervo de cola blanca ocupa una gran extensión de territorio americano, desde el sur de Canadá hasta Bolivia, aunque la subespecie que estamos viendo vive en el este de Canadá y noreste de Estados Unidos. Es un ciervo muy tímido y nervioso, y agita su cola, de lado a lado, en un movimiento característico, cuando se encuentra asustado.

El ciervo mula recibe su nombre de las largas orejas que nos recuerdan a las de un mulo. Emparentado con el ciervo de cola blanca comparte, en Canadá y Estados Unidos, sus mismos territorios.

Montañas del continente Americano

Justo detrás del cimarrón se adivina la silueta de un coyote aullando, un animal que ha conseguido extenderse desde Canadá hasta Costa Rica. Aunque en su dieta predominan los pequeños animales también puede comer fruta, hierba y otros vegetales.

En el árbol que crece junto a la cornisa rocosa acecha un puma, uno de los grandes felinos americanos, cuyos dominios comienzan en los apartados bosques del Yukón canadiense y terminan en los Andes patagónicos. Es un cazador solitario, un depredador que gusta de las emboscadas.

Antes de que los europeos llegaran a América se calcula que en las grandes llanuras del norte pastaban alrededor de 100 millones de bisontes, un animal venerado por muchas tribus indígenas. Las grandes matanzas que se produjeron a partir del siglo XVII lo colocaron al borde de la extinción, aunque hoy vuelve a ser abundante en algunas zonas de reserva.

Sala de entomología

El objetivo de la sala de entomología es ayudar a descubrir de forma visual y amena el desconocido mundo de los insectos: el grupo de animales mas numeroso y diverso sobre la Tierra que, por el pequeño tamaño de sus especies pasa generalmente desapercibido, aun contando con las mayores poblaciones y numero de especies de todo el Reino animal, medrando por doquier y colonizando todo tipo de ambientes.

El visitante conocera sus origenes y su diversificacion y perfeccionamiento a lo largo de mas de 300 millones de años, como son, quienes, que tipos existen hoy en dia y sus relaciones evolutivas. El exito biologico de estas fantasticas criaturas, su asombrosa variedad y el milagro de la metamorfosis por la cual un feo gusano se convierte en una bella y delicada mariposa.